La leyenda de un Jinete sin Cabeza

5.3.06

Adúlteros

Repaso y repaso las notas generales.

Dicen por ahí que estamos como estamos porque somos como somos; pero empiezo a entender por qué estamos como estamos, y creo que no es precisamente por eso.

Los viejos nos relatan historias, orgullosos de aquellos días que “no volverán”, que “ya no es lo mismo”, “los tiempos cambiaron”, etc, etc...

Y ahora me pregunto y me respondo con toda seguridad por qué los “jóvenes de hoy” tenemos tantos “problemas”, hay tantos divorcios, el noviazgo es un elemento inestable, la infidelidad entre parejas es tan común como un billete de dos pesos, y muchas cosas que, efectivamente, no son como antes.
Entonces nos preguntamos nuevamente: “¿por qué?”

Nos daremos cuenta el día que nos acordemos de que nuestros viejos nos inculcaron que casarse es fatídico, que luego de años la Mujer Amada se transforma en “la bruja”, que optar por el matrimonio es meterse en un terrible lío del que solamente se puede salir divorciándose y dejando hijos (nosotros) que no entienden nada.

Evidentemente no es un reproche ni una bolsa en la que cargamos todo a nuestros viejos, es un simple análisis de cómo tomamos nuestras vidas a imagen y semejanza de gente que probó lo que es casarse para poder por fin mojar la nutria, porque era la única manera; o que sus padres decidieran por ellos qué chico/a merece su hijo/a con solo ver una foto del/la candidato/a.

Es así, creo yo, que nuestros tiempos (sobre todo de los que cambiamos de siglo durante la juventud temprana) nos dictaron mediante nuestra ascendencia un estruendoso: “hagan lo que no pudimos hacer nosotros!!”... Y está bárbaro, pero cuando nos decidimos a hacerlo seguramente nos llueva una geronteada: “qué escándalo!!”

Por ello es que me preparo para equivocarme una y otra vez, para ser lo que quiero ser y no pensar tanto en mi descendencia al punto de encarcelarla no sin antes juzgarla a martillo limpio.

¿Estará mi destino sellado con la imagen del viejo barrigón en piyamas y pantuflas, sentado en la vereda, en la puerta de casa, mirando pasar los autos y criticando cada átomo que no vibra a mi frecuencia?
Lo de barrigón sí, lo otro no. Seré en todo caso otro estereotipo de víctima de un ataque juvenil, como ahora hago yo.

Somos hijos de personas que nos hablan de una vida de mierda echando mierda a nuestras vidas.

El Jinete.

6 Comentarios:

  • Claro que somos hijos de personas que nos hablan de una vida de mierda echando mierda a nuestras vidas, pero de nosotros depende hacer lo que más nos conviene, tomar las riendas de nuestra vida, equivocarnos y volvernos a levantar, y en eso nuestros viejos están para ayudarnos, pero no para cargarlos de culpas por lo mal que nos ha ido. Sólo nosotros somos dueños de nuestro destino, y si en el futuro llegas a ser el viejo barrigón en piyamas y pantuflas, será porqué lo quisiste y deseaste y puedes llegar a ser feliz con eso.

    P.D.- Seguro que serás un viejito gordo adorable!
    Besazos!

    By Blogger Milongas, at 7:38 PM  

  • Gracias por lo de "viejito gordo adorable", milo. sin embargo tengo mis dudas...

    Gracias por pasar!
    Besos cuando pueda hacerlo!

    By Blogger Jinete, at 1:16 PM  

  • Pues te felicito por vivir como quieres vivir..me gustó tu post
    un saludo

    By Blogger bettyylavida, at 8:43 AM  

  • Gracias por pasar, bettyylavida!

    By Blogger Jinete, at 3:06 PM  

  • Excelente...simplemente excelente...un gusto haber descubierto tu blog

    By Blogger Salzanita, at 10:01 AM  

  • Gracias. Un gusto tenerte por aquí.

    Volvé cuando quieras.

    By Blogger Jinete, at 2:21 PM  

Publicar un comentario

<< Home